El Relevamiento de Expectativas de Mercado publicado por el Banco Central confirmó un recorte en las proyecciones de IPC y tipo de cambio para fin de año. Sin embargo, los analistas reajustaron a la baja el crecimiento del PBI y prevén un estancamiento en el empleo.
El mercado financiero recortó sus previsiones de inflación para el mes de agosto y ubicó el Índice de Precios al Consumidor en el 1,7%. Según las proyecciones consolidadas en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que difunde el Banco Central, la dinámica de contención de precios estuvo acompañada por una corrección bajista en la cotización esperada del dólar oficial hacia fin de año.
El informe oficial que agrupa las estimaciones de consultoras y bancos mostró que la inflación núcleo —indicador que excluye precios estacionales y regulados— se mantuvo sin variaciones en el 1,7%. En cuanto al frente cambiario, los analistas reajustaron la pauta del tipo de cambio, estimando la divisa en $1.530 para el cierre de septiembre y en $1.630 para diciembre, lo que representaría un deslizamiento anual del 12,6%.
Pese a la estabilidad cambiaria y la tónica descendente de los precios, el informe reflejó un deterioro en la velocidad de la actividad económica. El mercado calculó una caída del 0,9% del PBI para el segundo trimestre y recortó la previsión de crecimiento acumulado para todo el año al 2,1%. No obstante, proyectaron una leve recuperación técnica para la segunda mitad del año, impulsada por alzas del 1,1% en el tercer trimestre y del 1,3% en el cuarto.
En materia de cuentas externas, la proyección de superávit comercial trepó a USD 25.034 millones, respaldada por un mejor desempeño exportador y una retracción en las importaciones. Por su parte, la meta fiscal mostró solidez con un superávit primario estimado de $15,4 billones para el conjunto del sector público.
Los datos vertidos en la encuesta del Central marcan un escenario de mayor previsibilidad monetaria y fiscal para la recta final del año, aunque las consultoras advierten que el freno en la tasa de inflación aún no logra traducirse en un rebote contundente de la economía real.
