Según datos de la Dirección de Estadísticas e Investigación Económicas (DEIE) y el Indec, el Producto Bruto Geográfico (PBG) per cápita de Mendoza experimentó un descenso del 6,5% entre 2015 y 2025. Mientras que el total de la producción de bienes y servicios provinciales aumentó un 2% en dicho período, la población creció un 9,1% —pasando de 1,88 a 2,05 millones de habitantes—, lo que derivó en una menor disponibilidad de producto generado por habitante.
Analistas económicos atribuyen este comportamiento a una combinación de factores macroeconómicos nacionales y dinámicas locales. Por un lado, se señala la dependencia respecto de la marcha de la economía argentina; por el otro, se destacan condicionantes estructurales propios de la provincia, tales como la contracción en la actividad petrolera y el estancamiento del sector vitivinícola, en un contexto de debate sobre la competitividad fiscal y las estrategias para incentivar la inversión privada.
