El proyecto de Presupuesto 2027 contempla una autorización para que el Poder Ejecutivo tome operaciones de crédito público destinadas a la Armada Argentina. El plan prevé US$ 2.300 millones para la adquisición de tres submarinos convencionales en Mar del Plata y US$ 1.200 millones para incorporar dos fragatas multimisión en Puerto Belgrano, en el marco de la estrategia de control sobre el Atlántico Sur.
En medio de las renovadas tensiones diplomáticas en torno a la soberanía de las Islas Malvinas, el Gobierno nacional incluyó en el proyecto de Presupuesto 2027 una partida de autorización de endeudamiento por hasta 3.500 millones de dólares para reequipar la flota de la Armada Argentina. La iniciativa elevada al Congreso de la Nación habilita al Ejecutivo a negociar operaciones de crédito público divididas en dos tramos: uno de 2.300 millones de dólares destinado a la compra de tres submarinos convencionales con base en Mar del Plata y otro de 1.200 millones de dólares para la incorporación de dos fragatas multimisión con asiento en Puerto Belgrano. La propuesta busca recuperar capacidades navales perdidas tras el trágico hundimiento del ARA San Juan en 2017 y renovar buques de combate que no registran actualizaciones estructurales desde antes del conflicto bélico de 1982.
Fuentes del Ministerio de Defensa, conducido por Carlos Presti, confirmaron avances en las negociaciones técnicas para la adquisición de las unidades submarinas, habiéndose evaluado ofertas de la firma francesa Naval Group para la provisión de modelos de la clase Scorpene. En paralelo, el Presupuesto fija partidas ejecutables para la incorporación de cuatro helicópteros navales livianos con una inversión asignada de $37.616 millones.
La búsqueda de financiamiento exterior forma parte de una política integral de reequipamiento de las Fuerzas Armadas que ya incluyó la recepción del primer lote de aviones cazas F-16, el arribo programado de vehículos blindados Stryker y la adquisición de helicópteros Black Hawk mediante el sistema de ventas militares de Estados Unidos.
Asimismo, la estrategia naval se complementa con el impulso a las obras de la Base Naval Integrada en Ushuaia, provincia de Tierra del Fuego, emprendimiento que demandará una inversión proyectada en 450 millones de dólares para consolidar la presencia militar y logística argentina sobre la proyección antártica.
De obtener la sanción correspondiente en ambas cámaras del Congreso, el Ministerio de Economía quedará facultado para iniciar formalmente las gestiones de crédito con los proveedores internacionales.
