El asesinato del nene de siete años durante un ataque a tiros en su vivienda expuso la crítica situación que atraviesan las villas Junín y Democracia. Vecinos del departamento de Las Heras denuncian un entorno dominado por la comercialización de estupefacientes, el robo de cables y los constantes enfrentamientos armados que aquejan a las familias del lugar.
El crimen de Leonel Santino Ortiz, un niño de siete años alcanzado por tres disparos en el interior de su domicilio en la villa Junín de Las Heras, puso al descubierto la extrema vulnerabilidad social y el avance de las redes del narcomenudeo en la periferia del Gran Mendoza. El hecho se produjo pasadas las 21 del lunes, cuando una banda armada que respondía a un presunto narco conocido como «El Porteño» persiguió al hermano de la víctima y descargó una ráfaga de proyectiles contra la vivienda familiar. A pesar de los esfuerzos por trasladar al menor al Hospital Carrillo, los médicos constataron su deceso debido a las heridas recibidas en el tórax y las extremidades inferiores. La Policía de Investigaciones detuvo horas más tarde en el barrio San Martín a un sospechoso identificado como Cabrera Ramírez, quien fue imputado y enviado a prisión.
Habitantes de las villas Junín y Democracia coincidieron en señalar que las balaceras, las disputas territoriales entre bandas y la venta de estupefacientes forman parte de la cotidianeidad del sector. La falta de infraestructura básica, sumada al déficit de alumbrado público y al abandono edilicio, genera un escenario propicio para la proliferación del delito, la captación de jóvenes para la distribución de sustancias y el incremento de robos de herramientas y cables de cobre.
Los testimonios recogidos en la zona evidencian el temor de los pobladores ante eventuales represalias, así como una marcada desconfianza en la presencia policial, a la que consideran insuficiente para contener las disputas entre grupos armados. Si bien los ajustes de cuentas entre adultos suelen repetirse, la muerte violenta del menor provocó una fuerte conmoción y encendió las alarmas de la comunidad.
Las pericias policiales confirmaron la detención del presunto autor material del ataque mientras el Ministerio Público Fiscal continúa con la recolección de pruebas para dar con el resto de los integrantes de la banda.
Las fuerzas de seguridad mantienen patrullajes preventivos en los pasillos de ambos asentamientos para evitar nuevos incidentes entre grupos rivales.
