A pocas semanas de las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos, diversos sondeos de opinión registran una marcada disminución en el respaldo de la comunidad latina hacia la gestión del presidente Donald Trump. La persistencia de la inflación, el elevado costo de vida y el endurecimiento de las operaciones de deportación masiva —que han comenzado a impactar directamente en familias trabajadoras e integradas— se posicionan como los principales factores detrás de este reacomodamiento del electorado.
Las encuestas de firmas internacionales y cadenas de noticias muestran que la ventaja de los demócratas sobre los republicanos entre los votantes hispanos vuelve a ampliarse significativamente respecto de las presidenciales de 2024. Pese a que la inquietud económica continúa siendo la prioridad central para las familias, la intensificación de los controles migratorios y los arrestos cotidianos en espacios laborales y comunitarios han generado un fuerte rechazo en dos tercios de la población latina, configurando un escenario de probable voto de castigo frente al oficialismo republicano.
