El procedimiento se concretó durante la mañana de este martes, menos de 12 horas después de la balacera en el asentamiento Villa Junín. La Fiscalía a cargo de Oscar Malla imputó por homicidio al aprehendido, quien está acusado de efectuar la ráfaga de disparos contra la vivienda donde el menor jugaba en el patio.
La Policía de Mendoza detuvo este martes por la mañana al principal sospechoso por el asesinato de Leonel Santino Ortiz, el niño de 7 años que perdió la vida tras recibir un impacto de bala durante un ataque armado contra su casa en el asentamiento Villa Junín, departamento de Las Heras. El arresto se concretó en el barrio San Martín luego de una serie de tareas de campo ejecutadas durante la madrugada por la Dirección de Investigaciones. Con base en los testimonios incorporados al expediente, el fiscal interviniente, Oscar Malla, dispuso la captura inmediata del individuo, a quien imputó por el delito de homicidio mientras se define la mecánica del ataque, atribuido preliminarmente a un enfrentamiento entre bandas dedicadas al narcomenudeo.
El violento episodio se desencadenó pasadas las 21:15 del lunes, momento en que los vecinos de la zona alertaron al 911 sobre múltiples detonaciones de armas de fuego en un inmueble del asentamiento. Según las reconstrucciones policiales, un grupo armado irrumpió de forma violenta en el lugar y efectuó ráfagas de disparos hacia el interior de la propiedad. Una de las proyectiles impactó de lleno en el cuerpo del menor, quien se encontraba en el patio de la vivienda al momento de desatarse el ataque.
Tras el tiroteo, allegados a la familia trasladaron al niño de urgencia en un automóvil particular hacia la guardia del Hospital Dr. Ramón Carrillo. Sin embargo, las autoridades sanitarias del centro asistencial confirmaron su fallecimiento a los pocos minutos de su ingreso a causa de un shock hipovolémico provocado por la severa pérdida de sangre que sufrió tras el impacto del proyectil.
En el plano judicial, el fiscal Malla mantiene las actuaciones para determinar si existían disputas previas entre los agresores y la familia de la víctima, hipótesis reforzada por las declaraciones públicas de los allegados del menor. En paralelo, la Policía Científica continúa analizando las evidencias balísticas recolectadas en la escena para verificar si se emplearon múltiples armas durante la balacera y determinar si hubo más implicados en la huida.
El imputado permanece alojado en sede policial a la espera de ser indagado formalmente, mientras las fuerzas de seguridad mantienen el patrullaje preventivo en el sector.
