De acuerdo con el relevamiento mensual del Centro de Ingenieros de Mendoza, el sector registró una suba del 1,14% en septiembre, evidenciando una desaceleración respecto al mes anterior. El valor del metro cuadrado para una vivienda económica alcanzó los $1.570.467, impulsado exclusivamente por el incremento del 2,25% en los insumos, mientras que los salarios de la mano de obra no registraron variaciones.
El costo total para edificar una vivienda en la provincia de Mendoza acumuló una variación interanual del 33,20%, manteniéndose en una trayectoria alcista sostenida durante el último período. Según el informe periódico confeccionado por el Centro de Ingenieros de Mendoza correspondiente a septiembre, la actividad anotó un incremento mensual del 1,14%, cifra que refleja una desaceleración en el ritmo de aumentos frente al 2,59% computado el mes previo. Con las nuevas cotizaciones, el valor unitario por metro cuadrado para una tipología de vivienda económica tradicional de 61 metros cuadrados trepó a $1.570.467, mientras que la modalidad de mediana calidad de 136 metros cuadrados se ubicó en $2.044.335 por metro cuadrado, requiriendo un desembolso superior a los $94 millones para edificar una unidad básica.
La evolución de los indicadores técnicos del sector durante septiembre respondió de manera disímil entre los componentes de la estructura de costos. Por un lado, el capítulo correspondiente a la mano de obra operó como factor de contención al no registrar modificaciones tarifarias en relación con la medición del mes anterior. En contraste, el rubro de insumos y materiales de construcción mantuvo una senda expansiva al anotar una suba promedio del 2,25%, impulsando el índice general hacia arriba.
En términos absolutos, el presupuesto de obra para concretar una vivienda económica de 60 metros cuadrados con terminaciones estándar alcanza los $94.228.020. Por su parte, la edificación de una propiedad de dimensiones medianas con la misma superficie cubierta contempla un presupuesto base de $122.660.100. Los análisis profesionales del colegio técnico atribuyen la desaceleración del índice a la tregua en los reajustes salariales, aunque advierten que la volatilidad en el abastecimiento y precios de materiales básicos sigue condicionando los presupuestos finales.
El comportamiento del mercado inmobiliario y desarrollador en la provincia continúa supeditado a la evolución de estos costos en pesos, en un escenario donde los valores finales demandan un monitoreo constante por parte de los profesionales de la ingeniería y la arquitectura.
La evolución de los valores de insumos durante el último trimestre del año resultará determinante para establecer el piso tarifario con el que cerrará la industria de la construcción local.
