Las partidas presupuestarias se incorporarán en el proyecto de Ley de Presupuesto para acelerar la construcción del polo logístico en Tierra del Fuego. La iniciativa busca fortalecer la presencia militar en el Atlántico Sur y consolidar el acceso al continente antártico sin financiamiento externo.
El Gobierno nacional destinará una partida de más de 300 mil millones de pesos dentro del Presupuesto 2027 para avanzar en la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia, en la provincia de Tierra del Fuego. El proyecto, supervisado por el Ministerio de Defensa y la Armada Argentina, tiene como objetivo establecer un polo logístico militar y científico estratégico para consolidar la presencia soberana en el Atlántico Sur y servir como punto de acceso al continente antártico. Las autoridades confirmaron que el plan de obras se financiará con recursos propios del Estado nacional, tras las directivas emanadas del Poder Ejecutivo para reasignar partidas presupuestarias a las Fuerzas Armadas sin comprometer el equilibrio fiscal.
Las especificaciones técnicas del proyecto prevén un plazo de ejecución de tres años con la meta de finalizar la infraestructura principal para fines de 2029. La planificación contempla la apertura de licitaciones públicas para encarar seis ejes operativos: la edificación de un muelle de 585 metros de longitud, la instalación de obradores, la creación de una Unidad de Servicios Marítimos, el desarrollo de un área de logística antártica, la urbanización del predio y la posterior relocalización de la actual Base Naval junto con la construcción de viviendas para el personal militar.
La construcción del nuevo muelle resulta prioritaria para la operatividad de la Armada, dado que las instalaciones actuales no poseen la capacidad de calado ni la extensión requerida para el amarre del rompehielos Almirante Irízar y de los buques logísticos de gran porte. De acuerdo con el cronograma oficial, las primeras etapas permitirán habilitar un tramo inicial de la estructura en un plazo de 18 meses para abastecer a las patrulleras australes, mientras que la ingeniería completa y los servicios anexos se extenderán hasta la culminación del proyecto.
En el aspecto geopolítico, la instalación de este complejo busca competir con las facilidades logísticas que ofrece actualmente la región chilena de Punta Arenas en el abastecimiento a las expediciones internacionales con destino a la Antártida. La ubicación de Ushuaia representa una ventaja operativa al reducir los tiempos de navegación hacia aguas antárticas, al tiempo que complementa los trabajos de ampliación de la pista de aterrizaje y módulos habitacionales en la base conjunta Petrel.
La ejecución de las obras públicas licitadas para el inicio de 2027 determinará si el Estado nacional logra concretar la infraestructura logística proyectada durante décadas en el extremo sur del territorio.
