El plan de desguace del Estado conducido por el presidente Javier Milei no da tregua y ya se cobró la cabeza de 74.332 trabajadores públicos desde su llegada a la Casa Rosada hasta agosto de 2026. La poda salvaje representa una caída del 21,6% en el plantel estatal, pasando de 343.357 a 269.025 empleados entre la administración central, los organismos descentralizados y las empresas públicas. Mientras desde el Poder Ejecutivo festejan a rabiar un supuesto ahorro fiscal superior a los 2.500 millones de dólares, la motosierra oficial hizo estragos con el cierre y la fusión de 12 ministerios históricos, la apertura masiva de retiros voluntarios y la no renovación sistemática de contratos, transformando drásticamente el mapa laboral del país.
Las espeluznantes cifras surgen del cotejo entre los registros oficiales de noviembre de 2023 y agosto de 2026. La sangría laboral golpeó sin piedad tanto a la administración central —donde se evaporaron 51.218 puestos de trabajo (-22,0%)— como a las sociedades anónimas con participación estatal, donde el recorte desmanteló a 23.114 contratados (-21,0%), ensañándose brutalmente con bastiones como el Correo Oficial, Ferrocarriles Argentinos, la agencia Télam y la Casa de Moneda.
La motosierra libertaria dinamitó más del 21% de los puestos de trabajo en el Estado nacional desde el inicio del mandato de Milei.
El ajuste golpeó duro en la administración central y desmanteló planteles clave en empresas emblemáticas como el Correo, Ferrocarriles y Télam.El Gobierno pulverizó 12 ministerios históricos y avanza con un plan sistemático de retiros voluntarios y no renovación de contratos.
En Balcarce 50 prometen profundizar la auditoría sobre organismos descentralizados para llevar la guadaña aún más lejos en los próximos meses.
