La empresa avícola Granja Tres Arroyos, sumida en una severa crisis financiera y operativa, planteó a los empleados de su planta ubicada en Pilar (La Lonja) cancelar parte de los sueldos adeudados mediante la entrega de cajones de pollo. La medida trasciende en el marco de una conciliación obligatoria dictada por la cartera laboral bonaerense para frenar temporalmente un plan de achique que ya acumula más de 1.700 desvinculaciones en el grupo y que incluye el envío de 1.200 telegramas de despido. En presentaciones judiciales, la compañía registró un pasivo superior a los $536.000 millones y cheques rechazados por más de $126.000 millones.
Granja Tres Arroyos sugirió a los trabajadores de su planta de Pilar saldar parte de los salarios pendientes con su propia producción de carne avícola en el marco de las audiencias gremiales que se desarrollan en el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires. El ofrecimiento se produce mientras rige la conciliación obligatoria que dejó en suspenso unos 1.200 despidos informados en septiembre en distintas sedes bonaerenses, entre las que se encuentran también las unidades de Capitán Sarmiento y Esteban Echeverría. El grupo agroindustrial, que opera además firmas como Avex en Río Cuarto y Wade en Pilar, busca contener una pronunciada falta de liquidez que compromete compromisos con proveedores, fisco y masa laboral.
La acumulación de pasivos comerciales, fiscales y financieros obligó al grupo a presentar documentación contable ante los tribunales correspondientes.
Las reuniones paritarias bajo mediación estatal establecieron previamente la entrega de pagos parciales y mercadería como medida de contingencia.La parálisis parcial de actividades en las instalaciones de La Lonja redujo sustancialmente la dotación operativa previa al dictado de los despidos.
Las partes volverán a reunirse en las audiencias de la autoridad laboral para evaluar el curso de la conciliación y el estado de la deuda salarial acumulada.
