En el marco del desarrollo de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el gobierno de la República Islámica de Irán presentó una propuesta formal para habilitar nuevamente la navegación en el estratégico estrecho de Ormuz en un plazo de siete días. La iniciativa, transmitida a la administración norteamericana mediante canales diplomáticos internacionales, exige a cambio el levantamiento inmediato del bloqueo naval sobre los puertos iraníes y la desescalada de la presencia militar estadounidense en la región del Golfo Pérsico. Las declaraciones del secretario de Estado Marco Rubio y de las autoridades de Teherán abrieron una cautelosa instancia de diálogo multilateral tras meses de ataques con drones y restricciones al comercio petrolero internacional.
El gobierno iraní encabezado por el presidente Masoud Pezeshkian ofreció este martes 22 de septiembre de 2026 reabrir el estrecho de Ormuz al tránsito marítimo global si Estados Unidos acepta suspender las operaciones de asedio militar y económico. La propuesta de Teherán busca aprovechar la cumbre de la ONU para destrabar el estancamiento diplomático derivado del fracaso del Memorando de Entendimiento suscrito en julio pasado. Pese a que el Comando Central norteamericano ratificó la escolta de buques tanque a través de rutas marítimas de Omán y el retiro de minas acuáticas, el Poder Ejecutivo en Washington evalúa las condiciones planteadas para establecer un calendario formal de negociaciones.
Las evaluaciones de las fuerzas de seguridad norteamericanas señalaron que las amenazas de ataques con drones e incursiones armadas mantuvieron paralizado el comercio hidrocarburífero en los pasos de mayor proximidad al territorio iraní.
Los voceros del gabinete estadounidense confirmaron que la diplomacia mantendrá abierto el canal de intercambio técnico si la representación de Teherán formaliza un compromiso de no agresión hacia las embarcaciones comerciales.
El incremento registrado en los valores internacionales del crudo tras los incidentes balísticos contra la infraestructura de transporte en la península arábiga aceleró las consultas institucionales entre las potencias internacionales.
Las delegaciones diplomáticas acreditadas ante la cumbre de la ONU mantendrán reuniones de trabajo reservadas para definir la viabilidad del acuerdo de reapertura marítima.
