La firma decidió bajar las persianas de su tradicional punto de venta en el microcentro dentro de un plan de reordenamiento comercial. El escenario está atravesado por la contracción de la demanda, el avance de las importaciones y la consolidación de las ventas digitales.
Un emblemático punto de venta del comercio mendocino cambiará su fisonomía tras anunciarse el cierre del local céntrico de Alonso Zapatería, ubicado sobre la calle Espejo. Desde la empresa aclararon que la medida no representa la desaparición de la marca, sino un proceso de reestructuración operativa para concentrar la atención en su sucursal de la calle Martínez de Rozas y avanzar en futuras aperturas en el Gran Mendoza. La decisión se enmarca en un contexto de retracción del consumo minorista, marcado por la pérdida del poder adquisitivo, la mayor apertura a calzado importado y la migración sostenida de los hábitos de compra hacia los canales electrónicos.
El cese de actividades en la arteria céntrica se da en simultáneo con una liquidación de stock que incluye artículos en un rango de precios que va desde los $30.000 hasta los $150.000. Representantes de la firma remarcaron que el movimiento responde a una necesidad de adaptarnos a los nuevos patrones de demanda, priorizando ubicaciones estratégicas y fortaleciendo la infraestructura comercial de la marca.
La situación del sector refleja las dificultades operativas del comercio presencial pyme. De acuerdo con informes del rubro, las ventas minoristas en locales físicos acumularon caídas interanuales en lo que va del año, mientras que la facturación mediante plataformas electrónicas de establecimientos con presencia digital mostró incrementos superiores al 17%. A esto se suma la menor carga de producción nacional, con estimaciones del sector textil y de calzado que indican que el 70% del mercado interno se abastece de bienes importados y que una porción significativa de la capacidad instalada permanece ociosa.
La bajada de persianas del local de calle Espejo se suma a la reciente reconfiguración del microcentro de la capital mendocina, donde reconocidas marcas de indumentaria y accesorios como Britches, Octavio, New Shop, Anna Exprés y Zoom Bazar han cerrado o mudado sus históricas sucursales ubicadas en los corredores comerciales de calle San Martín.
El reordenamiento de los locales tradicionales en la capital de la provincia da cuenta de una redefinición estructural del comercio minorista, impulsada por la digitalización de las ventas y los cambios en la oferta del mercado nacional.
